Este verano ha sido pródigo en inauguraciones de hoteles. Llevamos un par de días reseñando algunos y como no hay dos sin tres aquí va otro: la firma de moda Louis Vuitton abrió su propio alojamiento el pasado mes de junio, el White 1921. Y acorde a su categoría, no eligió un sitio cualquiera sino la glamourosa localidad de Saint Tropez, en la Costa Azul francesa.
El White 1921, que debe su peculiar nombre a la marca y mejor año de cosecha del exquisito champán Moet Chandon, se ubica en un antiguo palacio de la Place des Lices, en el exclusivo barrio de Maison Blanche. Concebido como hotel boutique de alto standing, fue diseñado por el arquitecto Jean-Michel Wilmotte con sólo ocho habitaciones, de las que tres son suites y otra un bonito dúplex.
A pesar del ambiente cool y lujoso que se respira en el White 1921, lo cierto es que las habitaciones resultan bastante sobrias, decoradas con predominio del color blanco en ropa, muebles y paredes, acorde con lo que se puede ver en el resto del establecimiento; incluso en la terraza de la Junior Suite.
Las tarifas ya son harina de otro costal, pues la más barata cuesta alrededor de 283 euros y la más cara sube hasta 965. Pero tal es el precio por alojarse bajo el nombre de uno de los iconos de la moda; al fin y al cabo otras firmas como Armani o Hermés también se han lanzado al negocio hotelero.
El hotel también dispone de un espléndido lounge-bar ajardinado y atechable, si es necesario, en el patio del edificio. Su capacidad es para 80 personas y acoge gran cantidad de eventos y fiestas en los que se aprovecha para deslumbrar a la clientela gracias, entre otras cosas, a la magnífica carta de vinos que proceden de la propia bodega y de entre los que no falta, una vez más, el Möet Chandon; por supuesto, de 1921. El Día Nacional de Francia, por ejemplo, se realiza una vieja tradición: la de llenar una pirámide de copas con champagne.